Mi rincon con la naturaleza,el deporte,los amigos y la pasión

BIENVENIDOS A TODO MONTAÑA, MI RINCÓN PARTICULAR DE ENCUENTRO CON MI PASIÓN POR LA MONTAÑA Y LAS MANIFESTACIONES DEPORTIVAS QUE EN ELLA DESARROLLO EN COMPAÑÍA DE LAS BUENAS AMISTADES.

El único dolor agradable es el que produce la actividad física intensa.

jueves, 16 de noviembre de 2017

LA ALIMENTACIÓN EN LOS VIAJES CICLOTURISTAS I

Una de las grandes virtudes del cicloturismo es la aparente autonomía que nos aporta en nuestros viajes. No necesitamos combustible y por lo tanto donde conseguirlo, pero en realidad nuestro combustible estará basado en nuestra alimentación y bebida, por consecuencia es un aspecto que deberemos cuidar. Lejos de pretender dar unas directrices nutricionales, a continuación os aporto los detalles básicos de cómo alimentarnos yendo a pedales de viaje y además disfrutar de ello. Estas indicaciones están enfocadas a un cicloturismo en el que utilicemos servicios de alojamiento y restauración durante el viaje.


Durante la práctica del cicloturismo tendremos unas necesidades energéticas muy distintas a las de una vida sedentaria, principalmente por la cantidad de calorías que vamos a necesitar durante nuestras etapas, variando sensiblemente según el tipo de jornada que tengamos por delante, por lo que habrá que tomar estas indicaciones a título genérico. 

Hay etapas cicloturistas en las que se pueden llegar a consumir más de 5000 calorías, una auténtica barbaridad. La conjunción de elementos como un perfil con muchos metros de desnivel, un terreno difícil, una bici muy cargada y un clima extremo son suficientes para conseguir obrar el milagro. Con estos números por delante la alimentación e hidratación serán algo a lo que tengamos que prestar cierta atención.

Como en tantos otros aspectos de la vida, lo mejor es mantener una dieta sana y equilibrada de la cual os daré unas sencillas pautas. Para llevarla a cabo se deben seleccionar los alimentos de modo que, por un lado, nos aporten la cantidad de energía suficiente y por otro, satisfagan las necesidades de todos los nutrientes esenciales. A efectos prácticos, los distintos alimentos se pueden clasificar en cuatro grandes grupos, en función de sus características nutricionales y que indico a continuación junto con el porcentaje que deben representar sobre el total de nuestra dieta:
  • Leche y productos lácteos-20%
  • Carnes, pescados y huevos-10%
  • Frutas y verduras-50%
  • Pan y cereales-20%
Mediante estas proporciones se asegura el aporte de los diversos nutrientes en una cantidad suficiente y equilibrada entre ellos. Además de estos cuatro grandes grupos de alimentos, el otro elemento esencial es el agua, pero dado que en la actividad ciclista cobra tanta importancia la trataré específicamente en el apartado "hidratación".

El estado óptimo nutricional no se alcanza mediante las comidas previas, ni siquiera mediante las pautas de alimentación seguidas los días antes del viaje. Un buen estado de nutrición es el resultado de unos hábitos alimentarios practicados adecuadamente y durante mucho tiempo, con regularidad, no es cuestión de unas pocas comidas.

A título orientativo os indico a continuación mediante la imagen la composición de los alimentos(por 100 gramos de materia comestible)



Los hidratos de carbono, fuente energética

En los ejercicios aeróbicos de larga duración e intensidad moderada como es el caso del cicloturismo, existe una alta demanda de azúcares de los músculos. El primer suministrador de energía del organismo para satisfacer un gasto energético es una sustancia conocida con el nombre de glucógeno, cuando comemos hidratos de carbono, estos se transforman en glucosa y se almacenan en el músculo y en el hígado en forma de glucógeno. Cuando el músculo solicita glucosa, porque la intensidad que llevamos es elevada, el glucógeno se descompone en glucosa y viaja a través del torrente sanguíneo dirección músculo. Nuestras reservas de glucógeno son muy limitadas(duran 40 minutos durante una actividad intensa), por ello a medida que en los esfuerzos intensos se van consumiendo nuestras reservas de glucógeno, entran en juego la combustión de las grasas, las cuales proporcionan la energía adicional necesaria.

Con todo lo expuesto sería recomendable que durante nuestro viaje aumentáramos la proporción de hidratos de carbono en detrimento de las grasas, aunque sin obsesionarnos ni llevarlo a extremos incómodos.   

La hidratación

Es el apartado más importante cuando se trata de hacer cicloturismo y descuidarlo nos puede acarrear graves problemas. Si un día comemos poco y mal podremos tener un mal rendimiento, si acabamos deshidratados el asunto será mucho más grave.

Para que la temperatura corporal no aumente en exceso, nuestro organismo utiliza un sistema de refrigeración con agua: la transpiración. Cuanto más intenso sea el esfuerzo físico mayor será la transpiración, aumentando proporcionalmente según los factores de temperatura, humedad del aire e intensidad del esfuerzo.

Durante el ejercicio físico hay dos hechos fundamentales que contribuyen a la aparición de la fatiga: la disminución de hidratos de carbono almacenados en forma de glucógeno(fuente de energía para el músculo) y la deshidratación por pérdida de agua y electrolitos a través del sudor.

A través de la transpiración no solo se elimina agua, sino que el sudor va también acompañado de sales minerales, siendo las más importantes desde el punto de vista de la actividad física el potasio, calcio y el sodio, la recuperación de estas sales la conseguiremos mediante la leche, el queso y yogures en el caso del calcio, las frutas frescas y las verduras para el potasio y el agua nos aportará el sodio necesario, siendo muy importante tomar bebidas isotónicas que contribuyan a la más rápida y eficiente recuperación de este.

Las características que esta bebida debe tener son:
  • Tener entre 270-330 mOsm en su formulación(isotónica)
  • Que contenga entre 80-350 kcal/litro
  • El 75% de la energía debe provenir de hidratos de carbono de alto índice glucémico(glucosa, sacarosa y maltodextrinas)
  • El aporte máximo de hidratos de carbono debe ser del 9%(90g/l)
  • El contenido de sodio debe estar entre 460-1150mg/l(20.50 mmol/l)


Cumpliendo estos parámetros deberemos buscar la bebida adecuada. Para que sea práctica en el transcurso de un viaje lo más adecuado es optar por un formato en el que tengamos solo que añadir el agua con posterioridad, existen en el mercado distintas opciones bien en polvo o pastillas, incluso en sobres o efervescentes aún más versátiles. 

Una medida digamos estándar, sería beber medio litro por hora, lógicamente repartida a lo largo de la misma, si la temperatura y humedad fueran altas habría que incrementar esta cantidad de líquido. 

Un detalle a tener en cuenta es que en jornadas especialmente calurosas los bidones que llevemos en el cuadro de la bicicleta se calentarán con relativa rapidez, así deberemos consumir antes el colocado en el tubo diagonal, ya que el ubicado en el del sillín permanecerá más tiempo a la sombra que le proporcionará nuestras piernas y por lo tanto se calentará con más lentitud.

Sobre esta materia recomiendo consultar los siguientes artículos:

Hidratación 2


Bibliografía: La nutrición en el deporte. Sociedad Nestlé©

Dada la extensión del artículo lo he dividido en dos partes, tratando en la segunda temas como el desayuno, la comida en ruta y la cena, así como mis conclusiones finales. Pronto lo tendréis por aquí. 

jueves, 12 de octubre de 2017

CONOCIENDO SAN BARTOLOMÉ

La sierra de San Bartolomé se encuentra ubicada al noroeste de la población de Tarifa(Cádiz), en el centro geográfico de un semi circo formado por las sierras de Enmedio, Fates y de La Plata, formando sus últimas estribaciones hacia el mar Punta Paloma. Nos encontramos ante una de las características y singulares sierras litorales que asoman al Estrecho de Gibraltar y se enmarca en su totalidad dentro de los límites del parque natural del Estrecho.

Se trata de una importante afloración de roca arenisca a muy escasa distancia de la costa, este tipo de roca en esta ubicación sometida constantemente a los fuertes vientos, consiguen crear mediante la erosión formaciones de lo más originales, siendo un aliciente para los amantes de la geología. La loma de San Bartolomé propiamente dicha, es el espinazo que se desarrolla en sentido este-oeste de esta sierra, presentando unas paredes verticales que alcanzan los 90 metros de desnivel. Tanto en esta pared como en otros puntos de la sierra se practica la escalada en multitud de vías de muy variada dificultad. Su ubicación la convierte-al igual que sus sierras vecinas-en un excelente mirador sobre el Estrecho de Gibraltar, ofreciéndonos unas vistas extraordinarias sobre las ensenadas de Valdevaqueros y Bolonia con sus correspondientes dunas y espectaculares playas.


El recorrido propuesto para conocer estos parajes describe un trazado circular que alcanza tanto el perímetro como el corazón de la sierra. En su desarrollo alcanzaremos la pared sur de la propia loma de San Bartolomé, desde donde directamente cambiaremos de vertiente para acercarnos a su extremo norte y desde allí alcanzar la cima de la montaña, a continuación bajaremos por su pilar sur y posteriormente por su cara oeste para cerrar el recorrido.

Para acceder al punto de inicio, deberemos tomar un desvío en el kilómetro 73 de la nacional N-340, esto es a 650 metros desde el desvío a Punta Paloma si venimos desde Tarifa o a 3 kilómetros desde el cruce de Bolonia si venimos desde Vejer. Aquí encontraremos una pista asfaltada(bastante deteriorada) creada en su momento para acceder a la batería militar de Paloma Alta. Tras recorrer 2,2 kilómetros en constante ascenso, veremos a nuestra derecha un desvío que nos llevaría a la pedanía de Betis y el cual obviaremos continuando al frente, deberemos seguir adelante durante 1 kilómetro para encontrar una pista a la derecha, en este caso de tierra, que será la que tomemos. Solo nos resta subir por ella 500 metros dejando algún desvío a la derecha hasta que encontramos un ensanche junto a un transformador y viviendas donde poder estacionar fácilmente.

Descripción

Nuestro caminar se inicia desandando los últimos metros de la pista de acceso que nos ha traído hasta aquí, apenas a 120 metros tomamos una pequeña pista a la izquierda de acceso a más viviendas, que seguiremos en sentido ascendente hasta alcanzar un amplia explanada junto a dos casas. Estamos ante la imponente pared sur de San Bartolomé y hacia ella deberemos orientarnos, para ello debemos dirigirnos primero hacia la casa del frente(la otra la dejamos a la izquierda) y buscar una portilla unos metros antes de alcanzarla a su izquierda. Una vez superada debemos buscar tras la casa el desdibujado sendero que tras pasar junto a una construcción en ruinas, nos deja atravesando un acebuchal en la propia base de la pared rocosa. Desde aquí el incómodo sendero discurre pegado a esta pared para ir ganando altura entre riscos hasta alcanzar la divisoria en un paso natural entre las verticales rocas.

Desde este punto daremos vista a la vertiente norte con las casas de Betis bajo nosotros y hacia el sureste unas espectaculares vistas sobre la ensenada de Valdevaqueros, con Tarifa y las montañas del Rif marroquí al fondo. Ahora bajaremos por una curiosa rampa de piedra hacia la zona conocida como La Habitación, formación pétrea de dos rocas antes unidas. El sendero comienza una serpenteante bajada para enseguida girar hacia la izquierda(oeste), llevando a nuestra izquierda las verticales paredes de esta vertiente. El sendero tras varias empinadas rampas nos lleva hasta la zona del Tajo del Búho, en el límite norte de nuestra ruta. Habremos invertido hasta aquí una hora, buen momento para descansar y admirar la pared que ante nosotros toma unas muy singulares formas.


Dejando las paredes a nuestra derecha, comenzaremos el ascenso a la parte alta de la sierra acompañados de los restos de un eucaliptal que antaño ocupaba mucha más extensión en este enclave. El asunto de la reforestación de esta sierra ha sido motivo de controversia desde hace muchos años, al usarse el pino piñonero y eucalipto en detrimento de las especies autóctonas como el acebuche y alcornoque. Tras un ascenso nuevamente empinado llegaremos a una explanada que colgada sobre la también vertical vertiente oeste, nos brinda unas vistas excepcionales sobre toda la ensenada de Bolonia, Punta Camarinal, Punta de Gracia y la sierra de La Plata.

Tras la preceptiva parada, retomamos el sendero que girando a la izquierda se dirige a la cumbre de la sierra llevando a nuestra derecha una valla. Una vez superadas unas rocas nuestro itinerario toma dirección sur siguiendo un antiguo cortafuegos por toda la cresta de la sierra. Un buen trecho andaremos por esta cresta con nuevas vistas panorámicas hacia Valdevaqueros y Punta Paloma, con sus salvajes y hermosas playas, acompañados por las jaras, palmitos y lentiscos, que forman principalmente el monte bajo por aquí. Continuando con nuestra bajada llegaremos a una zona horizontal del terreno ante una prominente formación rocosa, aquí abandonamos la cresta para atravesando la valla por una portilla a nuestra derecha, iniciar la bajada por la vertiente oeste de la montaña.

Este nuevo sendero, con tendencia a subir durante 500 metros, se adentra en un denso pinar que alcanza hasta los cercanos parajes de El Chaparral. Así llegaremos en una zona poco definida a enlazar con el sendero de Ignacio Morales que recorre toda esta vertiente en diagonal. Nosotros en este punto tomaremos a la izquierda teniendo como referencia al inicio una nueva valla a nuestra derecha. Así llegaremos a un característico aclarado del bosque de pinos poco antes de desviarnos por otro sendero a la izquierda que en breve nos devolverá al punto de inicio.


Tiempo estimado: 3 horas
Sobre todo en su primer tercio no es un itinerario fácil de seguir, por lo que debemos prestar bastante atención al track e indicaciones.
En el momento de esta publicación, parte del recorrido está sujeto a limitación de paso entre abril y septiembre, con lo que solo es realizable entre octubre y marzo por anidamiento de una pareja de Alimoches en la zona del Tajo del Búho. Aunque dada la volatilidad del criterio conviene consultar este término a la Agencia de Medio Ambiente.
Los primeros metros de la ruta son coincidentes con la oficial del parque de Los Algarbes-Betijuelo

Descarga track wikiloc 

viernes, 18 de agosto de 2017

PAUL DE VIVIE, EL PADRE DEL CICLOTURISMO

Se puede atribuir a Paul de Vivie (Pernes les Fontaines, Francia 1853-1930) la creación del término cicloturismo. Conocido con el sobrenombre de Velocio se le reconoce, no sin motivos, como el padre del cicloturismo, término que acuñó entendiendo este como la necesidad de montar en bici por el mero placer de hacerlo, lejos de alguna motivación competitiva o como medio de transporte necesario.

Velocio era un auténtico apasionado de la bicicleta, modificó multitud de ellas, sus cuadros, transmisiones, bielas, manillares, neumáticos, hasta el punto de que cerró su próspera empresa de seda y montó otra de bicicletas, primero importándolas de Inglaterra y luego fabricando las suyas propias. Así en 1889 fabricó su primer modelo, "La Galiose", ya con el cuadro en forma de diamante que han perdurado hasta la actualidad. En este campo su hito más importante fue concebir y fabricar el primer desviador o cambio de velocidades, que permitía modificar el desarrollo de la bici en función de la pendiente del terreno por el que se circulaba.

Su invento, cuya primera producción en serie fue realizada en 1906, no tuvo mucha aceptación en un principio. Los organizadores del Tour de Francia, por ejemplo, decían que era para abuelos, inválidos y mujeres. El, sin embargo, disfrutaba sus subidas al Col de la Republique con su bici de cambios, en las que pasaba a los otros ciclistas que se encontraba.


Fundó la revista "Le Cycliste", desde donde promocionó el uso recreacional de la bicicleta gracias a su buena pluma y su vocación de transmitir a través de esta todo lo relativo a la bicicleta y los avances conseguidos con ella, tanto a nivel de transformación como de hazañas en recorridos de larga distancia, siendo también uno de los padres de las pruebas no competitivas de esta modalidad.

Algunas veces fue criticado por sus recorridos de larga distancia. Se decía que se hipnotizaba con la velocidad y el kilometraje y no veía nada del paisaje debido al ritmo tan exigente, a lo que el respondía:
"Estas personas no se dan cuenta de que la conducción vigorosa implica los sentidos. La percepción se agudiza, las impresiones se acentúan, la sangre circula más rápido y funciona el cerebro mejor. Todavía recuerdo vívidamente los más pequeños detalles de los viajes de muchos años atrás. ¿Hipnotizado?, es el viajero de un tren o un coche el que lo hace hipnotizado."

Para el, la bicicleta era la expresión de una filosofía personal y el camino a la libertad física y espiritual. Impresiona leer sus palabras en el tiempo por lo que hoy representan para tantos aficionados/as que entienden todo esto de la misma forma. Así mismo nos quedamos con estas otras reflexiones suyas igualmente espléndidas:

"La bicicleta no es solo una herramienta de transporte, sino también un medio de emancipación, un arma de liberación. Libera el espíritu y el cuerpo de las inquietudes morales, de las enfermedades físicas de la existencia moderna, de la ostentación, de la convención, de la hipocresía-donde la apariencia lo es todo, donde parecemos, pero no somos nada-".

"Después de un largo día en mi bicicleta, me siento fresco, limpio, purificado. Siento que he establecido contacto con mi entorno y que estoy en paz. En días así estoy impregnado de un profundo agradecimiento por mi bicicleta. Incluso si no me divirtiera pedaleando, aún así lo haría por conseguir la paz en mi mente. ¡Que maravilloso tónico es estar expuesto a la luz brillante del sol, a la lluvia, al asfixiante polvo, a las gotas de niebla, al aire rígido, a los vientos que te castigan!"

Tremendas palabras, tan vigentes tras más de un siglo como sus "siete mandamientos del ciclista" que nos dejó como legado.
Los siete mandamientos del ciclista según Velocio:

1.-Pocas paradas y por poco tiempo, para no enfriarse.

2.-Comer frecuentemente y en poca cantidad. Comer antes de sentir hambre. Beber antes de sentir sed. 

3.-No llegar nunca al estado de cansancio anormal, que produce falta de apetito y de sueño.

4.- Cubrirse antes de tener frío, descubrirse antes de tener calor, no temer exponer la piel al sol, al aire y al agua.

5.- Eliminar de la dieta (por lo menos mientras se viaja) el vino, la carne y el tabaco.

6.- No forzarse, no sobrepasar la propia capacidad, sobre todo durante las primeras horas, cuando uno se siente lleno de fuerzas.

7.- No pedalear nunca por amor propio.

domingo, 9 de julio de 2017

AVENTURAS NEVADENSIS

Ahora que recientemente he realizado un par de excursiones en Sierra Nevada y que ya hacía muchísimo tiempo que no aparecía por allí para andar, escalar, esquiar, pedalear, etc. aprovecho para compartir con vosotros/as un mapa de Google donde recojo todas las actividades montañeras por mi realizadas a lo largo de 25 años por este extraordinario macizo montañoso.

Las enormes posibilidades que nos brinda Google a través de su aplicación Google Maps©, nos permite acercarnos de una forma muy real sobre el terreno a todos esos lugares que han pisado mis botas, ruedas, esquís o crampones. Debido a mi pasión por estas montañas y el importante número de actividades que he desarrollado en las mismas, se puede decir que conozco sus principales valles(y no tan principales), casi todas sus cimas, la casi totalidad de sus refugios, rincones apartados, sus bosques, sus lagunas, etc. en toda su extensión, en todas las estaciones del año y todo tipo de condiciones.

El mapa se puede manejar a vuestro antojo para ver los detalles de los lugares y el entorno. En el mismo los itinerarios y recorridos están representados por líneas de distinto color de la siguiente manera:

-Trazo azul. Esquí de travesía.
-Trazo rojo. Escalada invernal, barrancos.
-Trazo amarillo. Montañismo, recorridos a pie.
-Trazo naranja. Ciclismo de montaña, cicloturismo.
-Iconos rojos. Lugares de pernocta, (refugios, vivacs, acampada, etc.)

Para apreciar el terreno si no os sale por defecto, es necesario optar por la visión de "satélite", además de ser recomendable ampliarlo desde el icono superior derecho.

Bueno, ya solo os queda dejaros sumergir en Sierra Nevada de la mano de este humilde montañero.

 

domingo, 14 de mayo de 2017

EL PORTAEQUIPAJES. MALETERO DEL CICLOTURISTA.

Uno de los accesorios más característico de la bicicleta de un cicloturista es el portaequipajes. Cuando no dispongamos de un servicio de transporte del equipaje o bien no queramos hacer uso de el, se convierte en un elemento imprescindible, a no ser que queramos llevar sobre nuestras espaldas la carga, algo para nada recomendable. En este será sobre el que acoplemos nuestro equipaje mediante los distintos tipos de bolsas o alforjas que existen para ello o nosotros adaptemos.


Para proceder a instalar uno en nuestra bicicleta, previamente habrá que tener en cuenta que tipo de bicicleta es la que vamos a utilizar y que tipo de cicloturismo vamos a realizar, para ello voy a describir estas variantes y las distintas aplicaciones, sus ventajas e inconvenientes y por último como instalarlo y que aspectos debemos tener en cuenta.

Básicamente existen tres tipos de portaequipajes: los que van sujetos a la tija del sillín, los que van sujetos al bastidor y los que van al eje de la rueda trasera.

Los cuadros de las bicicletas de doble suspensión impiden el uso de los portaequipajes convencionales que van sujetos al bastidor, ya que la articulación que tienen estos para la actuación de la suspensión los convierten en incompatibles, ese caso tendremos que utilizar o bien los de soporte a la tija del sillín o bien los que se apoyan en el eje de la rueda trasera. En los bastidores rígidos podremos utilizar cualquier tipo de portaequipajes.

A continuación indico las características y particularidades de cada uno de ellos y su aplicación.

A la tija del sillín.- Por lo general son económicos y fáciles de instalar, van provistos de una abrazadera que se cierra bien por unos tornillos o por un cierre rápido al tubo de la tija. Su principal inconveniente es que no pueden soportar mucho peso ya que su fragilidad los hace vulnerables, en cualquier caso su utilización se debe limitar a recorridos con un piso bastante uniforme y una conducción relajada.


Al eje de la rueda trasera.- Su principal característica es que la mayor parte del peso lo soporta el eje de la rueda trasera, mediante un cierre especialmente largo que abarca tanto el portaequipajes como la rueda, esto le aporta una gran solidez y fiabilidad, además de hacerlo compatible con casi cualquier tipo de bastidor. En su contra presentan un precio bastante elevado y que en caso de tener que desmontar la rueda trasera en ruta( por ejemplo para reparar un pinchazo) se convierte en una operación incómoda.


Al bastidor.- Son económicos, fiables y resistentes. Pero no son compatibles con ningún cuadro de doble suspensión y también presentan inconvenientes para ser instalado en bicicletas con frenos de disco, aunque a mi entender la mejor bici para viajar es la de cuadro rígido y frenos convencionales. Es importante destacar que el bastidor de la bici debe contar con roscas portaequipajes, ya que en este caso el peso no debe recaer sobre abrazaderas que tienden a aflojarse rápidamente.


Instalación y detalles.

A la tija del sillín. Se instala en la bicicleta mediante una abrazadera a la tija del sillín. Hay que tener en cuenta que el diámetro de la misma no sea de un tamaño superior al de la abrazadera del portaequipajes. Hay que apretar de manera suficientemente firme el mismo ya que tienden a girar sobre la tija. 

Al eje de la rueda trasera. Para instalarlo, deberemos primeramente sustituir el cierre de la rueda trasera por uno de una longitud especial que nos será entregado con el portaequipajes, este cierre es más largo pues deberá abarcar tanto la rueda como el soporte del portaequipajes que es de una anchura especial. La parte superior de este irá sujeta al bastidor por unas abrazaderas.

Al bastidor. Para poder instalar estos, deberemos comprobar primeramente que el cuadro de nuestra bici está provisto de roscas portaequipajes, para ello nos fijaremos si las punteras del cuadro tienen unos orificios roscados, en ellos irán los tornillos que sujetarán el portaequipajes al cuadro. Así mismo nos fijaremos si en la parte superior de los tirantes existen otros orificios  también roscados que será donde roscaremos los tornillos que sujeten el portaequipajes por la parte superior.


A la hora de la instalación tendremos en cuenta que sobre todo el tornillo de la parte derecha no sea más largo que la anchura de la puntera más la punta del portaequipajes, así conseguiremos que no sobresalga por el interior del cuadro, ya que de ser así obstaculizaría la entrada del más pequeño de los piñones. Utilizaremos tornillos de acero con arandela Grover, con lo que conseguiremos en parte que no se aflojen estos con el continuo traqueteo y torsiones que tendrán que soportar. 

Por último os recomiendo que el modelo escogido sea lo suficientemente sólido como para soportar sobradamente las duras condiciones a las que se verá sometido, huyendo de los modelos más ligeros y frágiles, diseñados estos para un uso más urbano. 


Otras opciones y accesorios.

En este apartado no puedo olvidar citar los portequipajes de la rueda delantera. Esta es una solución totalmente desaconsejada para el cicloturismo de montaña, pues con ellos la bicicleta se volverá muy poco manejable por lo que su aplicación está más indicada al cicloturismo por carreteras pavimentadas. 

Dentro de otros medios para el transporte de equipaje en la bicicleta, tenemos la bolsa delantera de manillar(más bien es un complemento al portaequipajes). Se trata de un pequeño bolso que va sujeto al manillar mediante un soporte en el que se engancha fácil y rápidamente. Aparte existe otro sistema a través de bolsas que distribuidas por el bastidor de la bicicleta y sujetas mediante velcros nos permite portar algo de equipaje. 

Esto en cuanto a los sistemas para portar el equipaje en la propia bicicleta. Aparte existe otro medio de transportar el equipaje en la práctica del cicloturismo, se trata del remolque "BOB". Este es un remolque que arrastraremos con una tercera rueda. Útiles para llevar mucha carga por carreteras o pistas y caminos en muy buen estado, pero totalmente inapropiados para cicloturismo de montaña, tanto por su volumen y poca manejabilidad como por lastre que nos supondrá.